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Una casa segura

Hogares a prueba de bebés
Los 16 puntos negros de tu casa

Casi 65.000 niños menores de 5 años sufrieron accidentes domésticos el pasado año en España. Estos datos, extraídos del estudio elaborado por la Red de Detección de Accidentes Domésticos y de Ocio (D. A. D. O.) del Ministerio de Sanidad y Consumo, también revelan que si bien el porcentaje de siniestralidad está disminuyendo frente a años anteriores, muchos de estos accidentes podrían haberse evitado

Totalmente ignorante de los peligros de la casa, tu bebé, en una permanente etapa de desarrollo y exploración del mundo en el que vive, tratará de descubrir todos los secretos que le rodean. Supervisar a estos aprendices de Marco Polo es siempre el mejor remedio para mantenerlos seguros, dentro y fuera de la casa, pero como sabemos que esto es prácticamente imposible, queremos mostrarte los lugares de tu hogar donde debes extremar las precauciones para evitar accidentes domésticos:

 1. DECORACIÓN

Debes prestar especial atención a todo lo que esté clavado en las paredes al alcance de la mano del niño: un aplique, un cuadro, un plato colgado o un espejo pueden causar golpes y cortes si se caen sobre la cabeza del bebé. También tienes que tener especial cuidado con las lámparas de pie, los adornos de cerámica o cualquier elemento ornamental que se encuentre en el suelo. Merece más la pena renunciar a ellos durante unos años.

2. GRIFOS Y AGUA CALIENTE

Es suficiente 3 segundos para que agua a 60º provoque en el niño quemaduras de tercer grado y un minuto con agua a 50º frente a los 7 segundos y los 8 minutos respectivamente para un adulto. No sólo la epidermis del bebé es particularmente vulnerable al calor, además, su débil sensibilidad retarda el reflejo de apartar su cuerpo de la exposición. Por lo tanto debemos ser cuidadosos con los grifos y las salidas de agua caliente. Aunque la mayoría de los sistemas de grifería actuales incluyen termostatos, lo idóneo es instalar limitadores de temperatura en la salida de los grifos del baño.

3. ELECTRICIDAD

Son suficientes unas precauciones muy simples para prevenir los riesgos ligados a la electricidad, comenzando por la verificación, por parte de un profesional, del cumplimiento de las normas de instalación. Si vas a renovarla, opta por un disyuntor diferencial de alta sensibilidad que corte la corriente a la menor anomalía, donde se produzca.

Compra siempre materiales de primera calidad y asegúrate de que han pasado los tests de seguridad. Ten cuidado con los alargadores y ladrones baratos de procedencia dudosa. Lo alargadores deben tener las clavijas protegidas. Utiliza ladrones en barra con interruptor y  señal luminosa que advierta del paso de corriente, mejor que los que son en bloque, ya que son más inestables. Utiliza aquellos enchufes en los cuales los orificios están bloqueados y es necesario ejercer una gran presión para desbloquearlos. Como el niño no podrá hacer fuerza suficiente, es imposible que introduzca cualquier objeto.

Tapa con protectores todos los enchufes para evitar que introduzcan los dedos o cualquier objeto y se electrocuten. Asegúrate de que los niños no pueden quitar con facilidad estos protectores y que son lo suficientemente grandes para que no puedan tragárselos.

Y eso sí, nada de chapuzas en la instalación de sistemas eléctricos: no sobreestimes tu habilidad en la materia.

No olvides tampoco ordenar cualquier aparato eléctrico después de usarlo (plancha, batidora, taladradora, etc.)

Es conveniente también informar a tu hijo desde pequeño de los peligros de la electricidad y enseñarle las reglas básicas de un buen uso: nunca enchufar nada sin la ayuda de un adulto.

4. ESCALERAS

No esperes a que tu niño camine para vigilar su acceso a las escaleras. Ejercerán tal atracción en él que se las apañará para llegar gateando.

Deberás tomar las siguientes precauciones:

  • Instala barreras de seguridad, una en la parte superior y otra en la inferior.
  • Utiliza puertas de seguridad homologadas y asegúrate de que los barrotes no estén separados lo suficiente como para que quepa el bebé o se pueda atascar alguna parte de su cuerpo.

 5. ESTANTERIAS

Verifica que las baldas y estanterías están bien fijadas, ya que tu bebé no podrá contener la tentación de escalar por ellas o simplemente de apoyarse cuando comience a dar sus primeros pasos. Por esa misma razón coloca todo lo que esté a su alcance en los estantes más altos.

6. VENTANAS Y BALCONES

Las ventanas actuales disponen de un sistema de apertura inaccesible para los bebés; por lo que la mayoría de los accidentes se producen por el descuido de dejar las ventanas o puertas abiertas. Así que debes tener especial cuidado. Existen en el mercado ventanas con limitación de apertura o con un sistema oscilobatiente de apertura, pero tal vez te resulten muy caras.

-Barandillas: Un niño de 5 años es capaz de saltar un obstáculo de un metro. Las barandillas y barreras de seguridad son indispensables en ventanas altas y balcones. Comprueba que están bien fijadas y que el niño no puede escalar ni introducirse por ellas.

7. FLORES Y PLANTAS

Los colores vivos de las flores hacen que sean uno de los productos más codiciados por nuestro bebé, pero no son comestibles. Incluso muchas de las plantas de interior son tóxicas. Los cactus además de pinchar la delicada piel del bebé pueden infectarla con sus púas; otras tienen hojas que pueden resultar cortantes; por no hablar de la irremediable atracción que sienten por la tierra, muy peligrosa si se ingiere ya que el substrato suele llevar varios compuestos químicos altamente nocivos. Y otra tentación: las pequeñas bolitas que mantienen la tierra húmeda, pueden ser confundidas con caramelos. Por todas estas razones lo más acertado es renunciar a colocar las plantas a nivel del suelo mientras tu hijo tenga aún estos peculiares gustos culinarios.

8. MUEBLES

Aunque parecen inofensivos a primera vista, sus esquinas pueden convertirlos en contundentes objetos, por ello no está de más proteger los salientes y esquinas de mesas, asientos y estantes con esquineras antigolpes.
No sientes a tu pequeño en una silla plegable. Los niños tienden a balancearse y podrá caerse o pillarse los deditos.

9. PUERTAS

Para evitar que una puerta no se cierre fuertemente y pueda aprisionar su mano, puedes recurrir a sistemas de seguridad de puertas que limitan la velocidad del cierre y amortiguan el portazo.

10. SUELOS

Todos los tipos de suelo presentan inconvenientes: el parquet y las baldosas resbalan, las alfombras se mueven y se deslizan, la moqueta es un nido de ácaros… Los revestimientos de plástico y goma parecen ser la mejor solución de seguridad, aunque quizá no la más estética y barata. Si vas a poner nuevo el suelo y optas por el parquet, asegúrate que esté bien lijado y libre de astillas; si es baldosa, que sea antideslizante y si es moqueta que sea hipoalergénica. Y si decides cubrirlo con alfombras evita que se muevan con protectores antideslizamiento. Procura además que estén siempre limpios, secos y libres de grasa o detergentes.

11. PAREDES

Irremediablemente las paredes de tu casa se convertirán en un precioso lienzo donde tu hijo hará alarde de su creatividad plástica y estará en continuo contacto con ellas. Por lo que no podrás dejar de comprobar, tanto si están empapeladas como si están pintadas, que no contiene productos tóxicos y el papel no se desprende con facilidad.

12. CUNA

Escoge una cuna con barras que no estén más separadas más de 6 cm.
Los colchones deben acomodarse bien ajustados contra los lados de la cuna. No deben caber más de 2 dedos entre el colchón y el lado de la cuna. Quita las almohadas y los juguetes, tu bebé puede subirse sobre estas cosas para trepar fuera de la cuna y caerse.

Quita cualquier cordón que pudiera enredarse alrededor del cuello del bebé. Mantén, asimismo, la cuna lejos de cables eléctricos, cortinas y cordones de las mismas, o ata los cordones para que midan menos de 15 cm y estén fuera del alcance del niño. Los móviles y los juguetes que se cuelgan de la cuna deben mantenerse también lejos del pequeño. Quita los cordones de los juguetes de la cuna y de los chupetes.

Un consejo: No escatimes en la compra de cunas, cochecitos y demás material del bebé. Las mejores marcas pasan rigurosas pruebas de calidad. No compres aquellas que no reúnan las garantías necesarias por ahorrarte un dinero. La seguridad de tu bebé no tiene precio.

13. JUGUETES

La primera precaución que debes tomar es leer las instrucciones, así como la edad recomendada y las advertencias de seguridad del fabricante. Y comprobar en el embalaje -si no lo hubiera en el propio juguete-, el símbolo CE, garantía de que el juguete es conforme a la directiva de seguridad de la Unión Europea.

En cuanto a los muñecos y peluches es conveniente que no tengan piezas, como los ojos o botones, que puedan soltarse y el niño se las pueda tragar. Verifica que las costuras son resistentes y no van a deshacerse con los múltiples tirones del pequeño. Presta atención al pelo de los peluches asegurándote de que no lo pierde. El niño se podría atragantar con él.

14. CAJONES Y ARMARIOS

Los productos de limpieza y medicinas, así como las bolsas de basura y objetos punzantes y cortantes deberán estar guardados y fuera de la vista del pequeño, aunque inevitablemente tratará de descubrir los tesoros que esconden armarios y cajones… Lo ideal es que estén ocultos bajo llave, pero si no es posible, una buena solución son los bloqueadores de armarios que, mediante un pestillo, previenen la apertura de las puertas.

15. ELECTRODOMÉSTICOS

La cocina es uno de los paraísos para los más pequeños y donde más peligros pueden encontrar. A tu bebé le encantará abrir la nevera, tocar el horno, descubrir qué da vueltas en la lavadora… Para que no corra ningún riesgo en su afán explorador, hazte con seguros para todos estos electrodomésticos, tanto para evitar fugas de gas y quemaduras como para impedir que abran sus puertas.

16. FOGONES Y VITROCERÁMICA

Pon siempre los mangos de las sartenes y cacerolas hacia dentro, con el fin de que el bebé no pueda agarrarlos, y acostúmbrate a cocinar en los fogones más alejados de ti.

No tan inofensivos…

Todas las habitaciones esconden objetos cotidianos que, aparentemente inofensivos, pueden ser potencialmente peligrosos y debemos, por lo tanto, poner fuera del alcance de los más pequeños. Mucha atención a:

  • Los electrodomésticos y aparatos eléctricos
  • Las herramientas, cuchillos y otros utensilios que puedan hacer daño
  • Las botellas y objetos de cristal
  • La vajilla u objetos de porcelana, loza o susceptibles de romperse
  • Las joyas
  • Las cerillas, mecheros o encendedores
  • Los cordones de las cortinas y estores
  • Las bolsas de plástico
  • Los productos de limpieza, baño e higiene
  • Los aerosoles
  • Los medicamentos
  • Y todo aquello que mida menos de 3 cm de diámetro y 5 de largo

Precauciones elementales

  • Observa atentamente los progresos psicomotrices de tu hijo, con el fin de adaptar su entorno y su propio comportamiento.
  • No le dejes nunca solo mientras esté despierto. Sobre todo en el baño, sobre la mesa de cambiar o en la trona: unos pocos segundos son suficientes para que se produzca un accidente.
  • No le dejes al cuidado de un hermano mayor pequeño. Sin ninguna mala intención, dejará su responsabilidad cuando se aburra y se pondrá a jugar.
  • Ten siempre a mano los números de teléfonos donde llamar en caso de urgencia.
  • Utiliza un teléfono inalámbrico, para poder atender las llamadas sin dejar de vigilar a tu bebé.