Encuentra
tu producto

   

Durante el embarazo, la alimentación juega un papel esencial, ya que contribuirá a tu buena salud física y psicológica y asegurará el crecimiento y buen desarrollo de tu bebé. Tu cuerpo necesita mucha energía y deberás alimentarte bien para cubrir tus necesidades y las de tu bebé. La cantidad de energía necesaria aumenta alrededor de un 10%, pero cada mujer tiene una corpulencia y su propio metabolismo. Una alimentación equilibrada evitará ciertos males que se agravan durante la gestación, tales como la fatiga, el estreñimiento, el sobrepeso, la anemia, la descalcificación, etc.



Ni un kilo de más


Puedes aumentar tu ingesta calórica sin problemas en 200-300 calorías por día y aumentar tu peso en 9-15 kilos. Si bien estas cifras, más que a un peso ideal, corresponden a una media estadística, por lo que depende de cada mujer.


Aunque el embarazo no es el momento ideal para hacer una dieta, debes olvidarte del mito de “comer por dos”. Cuando el embarazo esté más adelantado, probablemente no seas capaz de ingerir tanto de una sola vez, por lo que deberás comer menos pero más a menudo.


Si has decidido que el embarazo no va a poner fin a tu línea y quieres llevar un embarazo saludable y en plena forma, debes saber que no es una batalla perdida. Sigue estos consejos para hacerte con el rumbo de tu embarazo.


Antes de la concepción del bebé, puedes hacerte una idea de la cantidad de kilos que puedes coger. Si eres demasiado delgada y tu índice de masa corporal no pasa de 26, puedes permitirte engordar hasta 16 kilos durante el embarazo.

 

 

Calcula tu masa corporal:

 


Se calcula con la siguiente fórmula, a partir de tu talla y tu peso.

 

    Peso / (estatura)² = IMC
    20= Peso ideal
    Entre 20 y 26= Peso normal. Deberías aumentar entre 11 y 16 kg.
    < 20= Delgada. Deberías aumentar entre 12,5 y 18 kg.
    > 26 = Sobrepeso. Deberías aumentar entre 6 y 11,5 kg.

 


No todas las mujeres embarazadas son iguales frente a la báscula. Algunas mujeres sólo aumentan 7 kilos y otras, aunque acumulen 12, los pierden al dar a luz. En cualquier caso, los médicos tienen en cuenta otros factores que pueden favorecer el aumento de peso: sobrepeso, edad superior a los 35, tendencia a engordar, llevar una vida sedentaria, no hacer ejercicio, deseo de no dar el pecho...

 

 

Organiza tu alimentación

 


No tienes que hacer una dieta estricta de lechuga y pavo para no coger kilos de más en el embarazo. Lo que tampoco quiere decir que te rindas ante el primer donut de chocolate que se te ponga delante.

 


En ocasiones, por no engordar más de la cuenta, algunas futuras mamás se reprimen de comer, provocando carencias en el feto y facilitando el riesgo de partos prematuros. Basta con adoptar unos principios sencillos para una alimentación equilibrada que responda a las necesidades del momento.

Para que no te sientas frustrada y desamparada ante un plato casi vacío, consulta a un nutricionista, él sabrá enseñarte hábitos saludables y te ayudará a elegir los alimentos que mejor se adaptan a tus necesidades y las alternativas a todo aquello que haga peligrar tu peso ideal. Si no puedes evitar dichos alimentos, probablemente será necesario que practiques un poco de ejercicio para estabilizar tu peso. Evidentemente no tendrás que correr un maratón, pero no viene mal caminar a menudo, nadar, o realizar ejercicios aptos para embarazadas, al menos tres días a la semana. Así, no tendrás que renunciar al croissant del desayuno.

  


FUENTES: Padres primerizos; Miriam Stoppard. Maravillosamente embarazada; Lynn Huggins-Cooper. Pregnancy and birth; Kaz Cooke. Guía para una alimentación saludable y www.todopapas.com