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Somos padres: ¿adiós a nuestro tiempo libre? – Parte II
Catorce horas diarias sin parar de trabajar, noches en vela, siete días a la semana de guardia… Esta podría ser la agenda de cualquier recién estrenado papá. Y si le sumamos las ajetreadas tareas típicas de estas fechas, la vida social y el tiempo de asueto parecen esfumarse en el preciso momento en que tu hijo llegó al mundo. Pero ¡que no cunda el pánico!
Salir
Un bebé no debe impediros continuar con algunas de las aficiones que tenías antes de ser padres, como practicar un deporte por ejemplo. Si no siempre encuentras a alguien que lo cuide mientras, ¿por qué no te animas a realizar un deporte que puedas disfrutar con tu pequeño? Natación, footing, etc.
No rechacéis invitaciones por norma y, si es posible, procurad no llevar al bebé con vosotros a todas partes. Encuentra un canguro de confianza y, si le das el pecho, sácate la leche para que no tengáis que acortar la velada. Cuando el bebé sea un poco mayor, podéis recurrir a alguien que le cuide durante más tiempo, los abuelos seguro que estarán encantados de quedarse con él mientras disfrutáis de un fin de semana de viaje los dos solos.
Cómo ayudaros
En los primeros meses de vida, la dedicación y el tiempo que requieren los bebés son muy exigentes y apenas queda tiempo para nada más. Lo que no significa que su cuidado se transforme en el único motivo de vuestras vidas. Necesitas salir, pero tu pareja también. Animaros mutuamente a salir con amigos de vez en cuando o dedicar algo de tiempo a vuestras aficiones por separado.
El cuidado del bebé debe ser una tarea compartida. Si papá participa le ayudará a entender cómo se siente ella y lo importante que es para mamá disponer de algo de tiempo. Puedes aprovechar los fines de semana para llevarte el bebé a la compra o simplemente de paseo, así le darás un respiro a su madre. Ayúdala en la cocina y en la alimentación del niño. No dudéis en daros el capricho de comprar comida para llevar, os saldrá un poco más caro, pero a cambio tendréis más tiempo para vosotros.
Los abuelos
Vuestros padres pueden convertirse en los mejores ayudantes y en el mejor apoyo que podáis tener tanto vosotros como el bebé. Además seguramente serán ellos los que os animen a que os cojáis tiempo libre, para pasar un rato con su nieto.
Las niñeras
Si no podéis recurrir a la ayuda de vuestros padres o de algún familiar, no tengáis reparos en contratar a una niñera. Aseguraos de que tiene experiencia con bebés y niños pequeños y a ser posible que os la hayan recomendado. Antes de irte no te olvides de dejarle vuestro número de teléfono y el de algún pariente o vecino, explicarle las costumbres del bebé y qué hacer si se despierta, dejarle preparado lo necesario para darle de comer, dejar lista la ropa y lo indispensable para cambiarle el pañal.
Los amigos
Una buena idea para recuperar la vida social puede ser hacerse un grupo de amigos que, como vosotros, acaben de estrenarse como padres o tengan niños de edades similares al vuestro, y aprovechar para ayudaros mutuamente con los pequeños.
Apunta estos trucos para organizarte el día y sacar tiempo… ¡de donde no lo hay!
Ø Cuando tengas que limpiar la casa, en lugar de hacerlo de golpe y una sola vez, intenta hacerlo de 15 en 15 minutos, aprovechando los momentos en que tu bebé no te necesite.
Ø Para no perder mucho tiempo en la cocina, escribe un menú semanal durante el fin de semana y haz platos que puedan congelarse y calentarse en el microondas. A la hora de cocinar aumenta las cantidades y tendrás comida para más de un día.
Ø Compra ingredientes preparados como la verdura, el ajo, la cebolla, etc. ya cortados o picados. Aunque es más caro, el tiempo que ahorrarás merece el gasto. Haz comidas que se hagan solas mientras ves la televisión, o realizas otras tareas.
Ø Aprovecha para relajarte leyendo en el autobús, en el metro, en las salas de espera…
FUENTE: www.todopapas.com |