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Aprendiendo a nadar

 

 



Cada vez son más los profesionales que recomiendan la natación para bebés, también conocida como matronatación. Esta práctica, además de ser muy beneficiosa para la salud del niño, resulta una experiencia placentera, estimulante y que refuerza los vínculos afectivos entre padres e hijos. ¿Quieres saber por qué?

 

 

 



La natación es un deporte con increíbles beneficios, tanto físicos como emocionales, para personas de todas las edades. Los especialistas recomiendan familiarizar a los niños con el agua a partir de los 3 ó 4 meses de vida, ya que el miedo y la desconfianza al agua se van desarrollando a medida que pasa el tiempo y el niño no tiene contacto con este medio. Sin embargo, la matronatación no persigue el aprendizaje técnico de la natación propiamente dicho; lo que pretende es que los niños se familiaricen con el medio acuático, que desarrollen autonomía en el agua y que, poco a poco, sean capaces de mantenerse a flote y de ir realizando algunos movimientos de la natación.

 


Tu bebé, acostumbrado al ambiente acuoso del útero materno, se adapta de manera fácil y rápida al agua, que le estimula mediante el juego para ganar en coordinación motriz y libertad de movimiento. Además hasta los 9 meses, los niños mantienen un reflejo innato de la glotis conocido como “protección respiratoria” que bloquea la entrada de agua en los pulmones al entrar en contacto con ésta las vías respiratorias.

 

 



Beneficios para tu bebé

 


La natación aporta:

 


    Ø
La mejora del sistema respiratorio, fortaleciendo los pulmones.

 

 


    Ø
La mejora del sistema cardiocirculatorio, fortaleciendo el corazón y favoreciendo la circulación sanguínea al adoptar la postura horizontal. -la mejora del sistema inmunológico.

 

    
    Ø
Un mayor desarrollo psicomotor, mejorando la coordinación y fortaleciendo los músculos.

 


    Ø
Ayuda a mejorar la postura corporal y desarrolla la flexibilidad.

 


    Ø
Ayuda a los bebés a relajarse, evitando los estados de ansiedad y favoreciendo el descanso, además de aumentar la seguridad de los niños.

 


    Ø
Prepara al niño para un estilo de vida activa, evitando muchos de los problemas del sedentarismo, como el sobrepeso.

 

 



Antes de ir a la piscina

 


Toma nota de los preparativos que pueden ayudar a tu niño a adaptarse mejor y más rápido a las clases de matronatación o natación para bebés.

 


    Ø
Lo primero que debes hacer es consultar con el pediatra la decisión de acudir con tu bebé a clases de matronatación, nadie como él para aconsejarte.

 


    Ø
Una vez que tu pediatra te haya dado el visto bueno, puedes ir disminuyendo poco a poco la temperatura del baño de casa hasta llegar a los 34º aproximadamente, para que, al llegar a la piscina, el niño no note un cambio demasiado brusco de temperatura.

 


    Ø
Intenta transmitirle seguridad mientras le estás bañando.

 


    Ø
Asegúrate de escoger una piscina que cumpla todos los requisitos de seguridad e higiene para las clases de bebés, como el nivel de cloro, la temperatura, que los profesores sean profesionales cualificados, etc.



FUENTE
: www.todopapas.com