|
¡Estoy a punto de dar a luz!
¿Te asusta la última recta del embarazo, la cercanía del momento del parto, no estar preparada, o incluso no saber seguro si estás a punto de dar a luz o si se trata sólo de una falsa alarma? Algunas veces, las embarazadas notan ciertos dolores de parto “falsos”, las llamadas contracciones de Braxton Hicks, que pueden hacer creer que el gran momento ha llegado.
Estar preparada
El nacimiento de un niño es motivo de alegría e inquietud. La mayoría de las mujeres dan a luz entre la semana 38ª y 42ª de su embarazo. Sin embargo, no es posible saber exactamente cuándo comenzarán los dolores de parto. El nacimiento por lo general ocurre 2 semanas antes o después de la fecha estimada, pero ante un imprevisto, lo mejor es tenerlo todo preparado con antelación por si acaso.
Deberás tener claras ciertas preguntas que seguro que se te platearán en el momento justo, y que lo más posible es que los nervios no te dejen resolver:
-¿Debo ir directamente al hospital o llamar primero al consultorio?
-¿Debo hacer algo especial cuando comiencen los dolores de parto?
-¿A qué distancia está el hospital?
-¿Cuánto tardaré en llegar?
Es una buena idea hacer un recorrido previo al hospital para ver cuánto tarda e incluso planear una ruta diferente para llegar al hospital en caso de que haya demoras o atascos en el camino habitual. Además, es conveniente tener lista las cosas que tendrás que llevarte al hospital:
Ø Si vas a dar a luz en un hospital público, no necesitas llevar prácticamente nada. En estos centros suelen darte ropa para ti y para tu bebé. Puedes limitarte a aportar un neceser con objetos de aseo personal, la bata y las zapatillas. Pero si quieres tener más de un camisón, nadie impedirá que metas en la maleta alguno tuyo.
Ø No olvides llevar en el momento del ingreso toda la información relativa del embarazo, tu tarjeta de afiliación y el DNI.
Ø Si vas a dar a luz en una clínica privada debes llevar tu ropa y la del bebé. En pocas clínicas te darán ropa para ti, y en casi ninguna para tu bebé.
También es aconsejable que incluyas en tu maleta una serie de objetos muy prácticos:
Ø Sujetador para amamantar.
Ø Ropa adecuada para el momento de salir del sanatorio. Ten en cuenta que aunque ya no tangas la misma tripa que al entrar, aún no habrás recuperado tu figura. También deberás llevar la ropita del bebé para el momento de la vuelta a casa.
Ø Compresas higiénicas grandes.
Ø La sillita para el coche -la seguridad de tu bebé es necesaria desde el primer momento, no dejes la compra de una silla para el final y que te pille el parto sin ella preparada.
Las primeras molestias
Hacia la semana 36ª sentirás bastantes molestias: una desagradable sensación en el pubis, retortijones acompañados del endurecimiento del abdomen y dificultad para respirar. Son trastornos normales ocasionados, entre otras razones, porque el útero alcanza en el último mes su altura máxima y presiona el estómago y los pulmones. Uno de los primeros síntomas de que el parto está cerca es que, de pronto, la respiración se hace menos dificultosa y la tripa desciende llamativamente.
El bebé ya se ha encajado en el canal del parto y el útero deja de presionar el diafragma.
Por las mismas fechas empezarás a notar las contracciones de Braxton Hicks, que aún no son las del parto. Aparecen al final del embarazo, cuando el organismo deja de producir progesterona (una hormona que entre otras funciones se ocupa de que el cuello del útero no se dilate) y aumenta la producción de oxitocina, otra hormona que se ocupa de lo contrario, de activar las contracciones que favorecerán el parto.
FUENTE: www.todopapas.com |