Los mejores juegos para estimular a los niños II
El juego constituye un aspecto fundamental en la vida del niño. A través del juego, éste expresa lo que piensa, quiere, necesita y siente en relación con el mundo que le rodea. Para que el juego sea un verdadero elemento de estimulación y no sólo un mero “pasatiempo”, es preciso conocer qué habilidades son susceptibles de desarrollo en cada momento evolutivo del niño.
Niños de 18 meses a 2 años
Hasta los 2 años al niño no le gusta compartir, aunque sí que suele preferir jugar en compañía. Se entretiene solo más tiempo, con juguetes que pueda manejar sin ayuda, sobre todo si imitan actividades de los adultos.
Juguetes
Muñecas: Las mejores para esta edad son las lavables y que se puedan vestir y desvestir.
Martillos: Una caja de herramientas con clavos de madera o plástico refuerza la coordinación y sirve para canalizar sus energías sobrantes.
Juguetes de seleccionar y ensartar: Las formas geométricas de introducir y las cuentas de ensartar enseñan a diferenciar contornos y fomentan la destreza manual (coordinación óculo-manual).
Plastilina: Juguetes para aprender a modelar.
Juguetes con ruedas y arrastres: Los mejores son los que se pueden usar dentro y fuera de casa.
Teléfonos de juguete: Satisfacen la curiosidad por la conversación y de otros juegos de hablar.
Juguetes musicales: Los más sencillos pueden servir para acompañar canciones infantiles o para hacer “ruido” sin más.
Niños de 2 años a 3 años y medio
A esta edad, la independencia, el lenguaje y muchas destrezas nuevas se desarrollan rápidamente. No se puede perder de vista al niño porque aún no posee la precaución necesaria. Le gusta construir y destruir, reunir y separar; se divierte con todo aquello que sabe hacer.
Juguetes
Disfraces: Los disfraces fomentan mucho la imaginación y el “yo era un...”
Todo tipo de construcciones: Refuerzan conceptos espaciales y de tamaño, así como la coordinación ojo-mano.
Témperas, acuarelas y tijeras: Ya puede intentar actividades más complejas. Las tijeras deben ser romas (de punta redondeada). Estos materiales despiertan su creatividad y originalidad.
Juguetes de manipular: Podemos comenzar con los que desarrollan la motricidad fina (pasar piezas de un lado a otro, enroscar y desenroscar piezas de madera sobre un eje…).
Juegos sencillos y rompecabezas de piezas grandes: Escógelos de temas conocidos, para jugar solo o en compañía.
Herramientas, objetos domésticos: Pídele su colaboración en tareas sencillas, por ejemplo quitar las migas de la mesa con un cepillo. Su imaginación potenciará nuevos usos de estos materiales, favoreciendo el juego simbólico.
A partir de los tres años y medio, los niños comienzan a tener una personalidad cada vez más definida y gustos propios, en función de los cuales escogerá sus juegos y actividades. Juegos que vendrán determinados, en gran parte, según cómo le hayan estimulado sus padres anteriormente, además de sus amigos y compañeros de juego habituales.
Niños de 12 a 18 meses
Juguetes
En esta etapa el niño anda, os sigue a todas partes e imita vuestras acciones. Ha adquirido cierta destreza manual y disfruta manipulando objetos que amplíen su práctica. Además, dice varias palabras y comprende ciertas ideas, por ello le gusta que le cuenten cuentos.
Libros: Los mejores son los de ilustraciones llamativas, de texturas variadas para tocar y notar sensación.
Juguetes y cajas musicales: Le interesan mucho los que hacen ruido al moverlos.
Vehículos: Ya puede manejar medios de transporte más sofisticados que los de la etapa anterior, de madera o goma. |