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¡Desesperación! Mi hijo no duerme bien- Parte I

 


¿Estás harto de pasarte noches y noches en vela? ¿Ya no recuerdas la última vez que dormiste de un tirón 8 horas seguidas? El insomnio de es una enfermedad que puede llegar a desequilibrar completamente la vida de una persona. Pero cuando el que lo sufre no eres tú, sino tu hijo pequeño, puede ser aún peor. Te damos algunos consejos y pautas a seguir para solucionar este problema

 



1.
Asegúrate de que tu hijo sufre un problema

 
¿Cómo saber si tu hijo sufre un trastorno del sueño? Si respondes afirmativamente a las siguientes cuestiones, paciencia, porque probablemente tu hijo tenga algún problema a la hora de dormir:

 
    Ø
Dificultad para iniciar el sueño solo

    Ø Múltiples despertares nocturnos

    Ø Sueño superficial (se desvela ante cualquier ruido)

    Ø Duerme menos horas de las habituales para su edad

 
¿Has contestado que sí a todo? Bueno, tranquilo/a, hay varios pasos que puedes seguir para solucionar este problema.

 

 

2.
Diagnosticar el problema

 
Los peques pueden tener falta de sueño por motivos bien diferentes, y a cada problema le corresponderá una solución:

 


Problema 1:
Siestas demasiado largas. Aunque es verdad que los niños necesitan dormir durante el día, si las siestas se hacen en un mal momento o son de una duración inadecuada, puede restarle sueño al pequeño para la noche.

 
Solución:
Espaciar las siestas, que pasen unas 2 ó 3 horas entre cada una y que no afecte al ciclo de alimentación.

 
Problema 2:
Resistencia a acostarse. Para muchos padres la lucha comienza antes incluso de que el niño llegue a la cama.


Solución: Establecer unas rutinas que incluyan una hora fija de irse a la cama, un tiempo de preparación para irse a dormir, la hora a la que se debe despertar…

 

Problema 3:
Problemas con las fases del sueño. Un problema, sobre todo al irse de vacaciones o en días de fiesta, es que la hora de levantarse o de acostarse se retrase o se adelante, lo que altera el sueño del pequeño.


Solución: Intentar que el niño cumpla alguno de los hábitos o rutinas a los que está acostumbrado, para que el cambio sea el menor posible.



Problema 4:
Pesadillas o terrores nocturnos. Aunque la mayoría de pesadillas y terrores nocturnos de los niños no son importantes, si alguna se repite con mucha frecuencia, habría que buscar ayuda psicológica, ya que podría ser una manifestación de un problema más profundo.

 


Solución:
Si tras una pesadilla el niño se despierta y llama a sus padres, éstos deberán ir a consolarlo hasta que se calme, ya que los menores de 5 años no distinguen entre un sueño y la realidad. Si las pesadillas son recurrentes, será bueno hablar sobre ellas al día siguiente y buscar un final feliz, para lograr que la pesadilla desaparezca.


  

Los datos…

 

Según las pocas estadísticas realizadas al respecto, la mayoría de los niños hasta los 3 años tienen algún tipo de problema al dormir. Además, entre un 50% y un 70% de los niños duermen menos horas de las que deberían. Recientes estudios añaden que el 88% de los pequeños que sufren algún trastorno de visión tienen problemas al dormir.

 

 

FUENTE
: www.todopapas.com