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La recuperación tras el parto – Parte I



Hacen falta más de nueve meses para que el organismo de la mujer se recupere del embarazo y el parto. Durante la primera semana, te sentirás débil e incapaz de dar un paseo o de levantar peso. Aunque te sientas bien, no te pases, pues sólo conseguirás alargar el tiempo de recuperación

 



El término médico para el periodo de recuperación inmediatamente posterior al parto es puerperio. Abarca las cuatro primeras semanas, pero la mayoría de mujeres recuperan la normalidad física antes, aunque su ajuste emocional requiere mucho más tiempo. Sin embargo, durante las dos primeras semanas puede que te preocupen los cambios que tienen lugar en tu cuerpo, unos cambios rápidos y a menudo acompañados de una cierta dosis de molestias.

 

 

Cómo se recupera tu cuerpo

 
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Cuello uterino y vagina: Durante el parto se estiran los dos, y necesitarás entre 7 y 10 días para recuperar su elasticidad y tamaño anteriores. Los ejercicios del suelo pélvico (que te explicamos más abajo) ayudarán a tensar de nuevo la vagina. Empieza en cuanto hayas dado a luz.

 


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Hueco de la placenta: Mientras se recupera el hueco de la placenta, puede haber sangrados que duren hasta seis semanas. Estos derrames (loquios) se producen en tres fases de color: rojo (4-5 días), rosa a marrón (6-8 días), amarillo a blanco (7-10 días). Si haces algún esfuerzo, puede que empieces a sangrar, y los loquios volverán a ser rojos y copiosos, comunícaselo a tu médico y siéntate con las piernas elevadas.

 


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Útero: El útero vuelve al tamaño que tenía durante el cuarto mes de embarazo justo después del parto. Al cabo de diez días, ya no podrás sentirlo en tu abdomen. Hacen falta unas seis semanas para que recupere el tamaño original previo al embarazo.

 


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Ovulación: Si no das el pecho, puede que empieces a ovular al cabo de 6-14 semanas de dar a luz; la menstruación aparecerá de 8 a 16 semanas después. Las hormonas de la lactancia pueden suprimir la regla durante meses, pero no lo emplees como método anticonceptivo.

 

 

Molestias postnatales

 


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Los puntos. Las molestias de los puntos pueden durar hasta dos semanas. No te quedes mucho rato de pie y lávate a diario para prevenir infecciones. Para secar los puntos es mejor un secador de pelo que una toalla. A veces, los puntos no se caen solos y deben ser retirados por la comadrona o el médico.

 


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La incontinencia por estrés. Las pérdidas de orina la toser, estornudar, hacer ejercicio, o incluso al reírte son habituales, aunque embarazosas. Es la consecuencia de los músculos del perineo estirados y debilitados, de ahí la importancia de que practiques ejercicios.

 


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La inflamación de los pechos. La lactancia se inicia 3 ó 4 días después del parto: los pechos se hinchan de leche, volviéndose incómodamente grandes, duros y sensibles. El alivio se consigue exprimiéndolos, poniendo al bebé al pecho en cuanto lo pida, y con baños o paños calientes en el pecho. Siempre debes llevar un sujetador de lactancia.

 


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Entuertos. A medida que el útero se reduce a su tamaño original, puede que sufras algunos calambres bastante fuertes, parecidos a los de la regla, sobre todo al dar de mamar. Se debe a la acción de la hormona oxitocina que controla la subida de leche en los pechos y también provoca la contracción de los músculos del útero.

 


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Dolores de cabeza. En unos pocos casos, algunas mujeres experimentan graves dolores de cabeza tras la anestesia epidural. Si sufres estos dolores, túmbate, bebe mucho líquido y toma calmantes. Suelen durar un par de días.

 

 

Sexo postnatal

 


En cuanto a los dos os apetezca tras el parto, podéis practicar sexo sin penetración, pero debéis absteneros del sexo con penetración hasta que hayan cesado los loquios. De todas formas, seguro que a ninguno de los dos os apetecerá durante algún tiempo. A nadie le resulta fácil sentirse sexy cuando ha sufrido heridas vaginales, puntos dolorosos… es mucho más importante que descanses y te recuperes.

 


Además del cansancio, estar todo el día pendiente del bebé dificultará que encontréis un momento de intimidad para los dos solos.

 

 

FUENTE:
www.todopapas.com